No comments, no party
Desde que me mudé a Barcelona, hay un vacío en mí, y es que en mi zona la cobertura de TDT es pésima y no sintonizo canales como la MTV, cosa que a menudo pienso que se compensa con el descubrimiento de Discovery MAX. Bueno, en realidad lo pienso casi siempre, menos cuando estrenan Alaska y Mario.
Ya sé que existe MTV online y que puedo ver los capítulos desde allí un día después de ser emitidos. Ahí está el problema. Este tipo de programas me gustan porque son exageradamente espontáneos, lo saben y lo exageran más. Y yo, en el sofá de mi casa, me parto, lo comento por Twitter y me parto más con los comentarios de otros infinitamente más ingeniosos que los míos…. Pues se acabó la diversión. No puedo ni comentar cuando lo veo, pues suelo verlo un día después y para el común de los mortales, ya ha pasado la broma, ni leer los comentarios cuando se producen, porque no me entero de nada y pierden su gracia. Así que de momento, me conformo con ir a destiempo.
Pero ya que estoy aquí, escribiendo sobre ellos, no puedo permitirme el lujo de no hablar un segundo de ellos. Aunque esta segunda temporada tenga que verla de forma distinta a lo que estoy acostumbrada, sigo disfrutando mucho con este The Osbournes a la española y con mucho más glam.
No es para menos: MTV es la reina de los docu realities y su primera adaptación en España de este género estaba condenada al éxito. Precisamente porque a ese 0,9% de share, lo que le gusta es el formato americano de reality, carente de gritos y con un tratamiento y ritmo más parecidos a una serie que a un reality. De ahí también parte del éxito del otro docu-reality recientemente adaptado/versionado: Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo.
Pero MTV la ha clavado todavía más porque, en pleno auge de la cultura pop (post) moderna, no habría podido escoger mejor a sus protagonistas: Alaska y Mario Vaquerizo.
La primera, Alaska, porque siempre hemos tenido la sensación de saber mucho y poco de ella y teníamos curiosidad. Él, porque si ya conocías a Olvido, seguro que tenías esa pregunta interior que incluso alguna vez es posible que hayas llegado a exteriorizar: ¿Pero estos dos están juntos… j u n t o s!? Vamos, que si f***an. Si lo que querías era encontrar la respuesta a esa pregunta en #AlaskayMario, que sepas que la ambigüedad engancha, y eso vale mucha pasta.
Pero sin duda, el plato fuerte es Mario, gracias a su mezcla de incultura, simpatía y alcoholemia autojustificada. Carne de telefenómeno.
Durante la primera temporada no lo supieron explotar del todo, o les pilló tarde. Pero han aprendido a aprovechar el filón y ahora… ha editado un libro y, ¡hasta hay una app dónde puedes escuchar los greatest hits de Mario! Desde el ya clásico United Stations hasta la no menos conocida Pero trip es viaje de droga… Trip es un colocón.
Y es que, si algo tiene Alaska y Mario es que es un nido de frases a veces carentes de sentido pero llenas de espontániedad (o por lo menos lo parece), y personajes a la altura del amigo argentino de Mariana Nannis del Mujeres Ricas de laSexta.
Vamos, un programón tronchante ideal para comentar, ¿te animas tú primero?







































